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lunes, 30 de marzo de 2026

EUROPA PASMADA

 

La más conocida de las bebidas carbonatadas lleva más de un siglo siendo un referente de una forma de vida hedonista, fundamentada en el consumo, que contiene un gas que produce cosquilleo en la mucosa nasal, y se ha convertido en el peor enemigo de unos señores que hablan en nombre de la humanidad. Despreciando que es el mismo gas implicado en la construcción de la biosfera tal como lo conocemos. Que se señale a la alteración del ciclo del carbono como la principal consecuencia de la actividad humana en el momento en que todos los sistemas naturales están sufriendo la entrada disruptiva de sustancias artificiales, parece grotesco.

 

Fotografía de Tima Miroshnichenko. Pexels.

Las consecuencias globales desde las flatulencias de las vacas a la quema de combustibles fósiles pasando por la producción de energía eléctrica renovable y el riesgo para la seguridad alimentaria (informe FAO 2018:"Fomentando la resiliencia climática en aras de la seguridad alimentaria y la nutrición").  Rellenando infinitas páginas, añorando el pasado, preocupados por el futuro, escudriñando el macrocosmos y el microcosmo, analizando los mercados, politiqueando... Todo se reduce a un ente metafísico denominado Cambio Climático Global.

 

Ahora bien, supongamos que recorrimos nuestro planeta observando la realidad de nuestros congéneres, ayer como hoy, tendríamos empatía por los que ahora en todos los rincones del planeta sufren de los cuatro jinetes de la apocalipsis: conquista, guerra, hambre y muerte sin necesidad de ese apocalipsis climático. Alguien dijo que el verdadero apocalipsis es la realidad de cada persona en el momento en que todo su mundo acaba. Luego, si queremos seguir dentro del mundo de las ideas piense que en cada instante de nuestra existencia acaban muchos mundos sin que sepamos de ellos ni nos importen. Salgamos por favor de todo este escenario virtual que está en los medios y reflexionemos sobre nuestra realidad.

 

El conflicto bélico en Ucrania comenzó en febrero del 2014, una guerra que dura ya más de 12 años. ¿Cuál ha sido el papel de Europa para evitar cientos de miles de muertos en su  mismo ámbito europeo?

Y la escalada actual de Oriente Medio, llamada guerra de Irán. Tampoco nos pilla tan lejos, Israel tiene mucha población emigrante europea y es una tierra santa para los creyentes. Lo que está ocurriendo solamente es una consecuencia de un proceso que comenzó a mediados del siglo pasado del que somos también  responsables ¿Qué ha hecho Europa para evitar lo que está ocurriendo?

 

Fotografía de Ali Saleh. Pexels



Por supuesto faltan muchos factores geopolíticos para explicar lo que está pasando, comenzando por la lucha soterrada entre los intereses económicos de la potencia consolidada americana y los de la emergente China. En ambos conflictos se usa el dolor ajeno para obtener ganancias. En el caso ucraniano más que un fracaso de la diplomacia europea, hay una responsabilidad directa especialmente por un primer ministro británico que animó Zelenski a romperla e ir al conflicto bélico. ¡Vaya aliados!

 

En Oriente Próximo el problema hunde sus raíces en la forma en la que interesadamente se crea el estado de Israel generando contradicciones que son como pólvora almacenada en la región de consecuencias globales. ¡Ríete del CO2! Petróleo, sionismo, satrapías feudales árabes.... Ahora toda esta confluencia con uno de los personajes más siniestros desde la SGM unido a un presidente de los EEUU dejándose arrastrar al mayor atolladero desde Vietnam.

 

A pesar de toda la propaganda, es vergonzoso que Occidente apoye a un estado israelita que ha pasado de la supervivencia a su propio Lebensraum y no es la única coincidencia con el régimen nazi.  En todo caso no estamos aquí para hacer valoraciones ideológicas sino las consecuencias de las políticas para nuestras vidas ahora.  Son los EEUU en primera instancia los que han abierto la posibilidad de esta locura, aunque sea Israel la beneficiada y el resto del mundo perjudicado. Ahora bien ¿hasta dónde pueden aguantar EEUU, Irán, Israel, Catar, Emiratos Árabes, etc.?

 

Todo se basaba en que cayera la cúpula gobernante iraní, para colocar a un títere amigo dócil para los EEU e Israel. ¿Han minusvalorado el nacionalismo persa? En teoría se puede derrotar fácilmente a un tirano, pero no a casi 100 millones en un territorio que es tres veces España.

Solamente por el cierre del estrecho de Ormuz se ha puesto en peligro a todo el sistema económico mundial y la estabilidad de toda la zona con consecuencias globales inesperadas. Si esto continua (es EEUU el único que puede pararlo) se escalaría hasta unos límites inimaginables, dado que se estarían jugándolo todo, la misma supervivencia,  Israel y los estados árabes del Golfo. Y todo por las aspiraciones sionistas de crear un imperio, que puede hacer colapsar a la economía de Israel, si dejara de contar con el firme apoyo de los EEUU. Pero ¿hasta cuándo puede aguantar el pueblo americano? Ojalá vuelva la cordura a los EEUU y se llegue pronto a un acuerdo, que debería de hacer caer al gobierno de Netanyahu.

 

 Aún así Europa permanece al albur de los acontecimientos, como si estuviese paralizada en su limbo. No hacen falta palabras sino acciones a favor del los ciudadanos en este crítico momento (comenzando por agricultores y ganaderos para asegurarnos la alimentación) y no como hasta ahora solamente a favor de los señores del mercado.

 

Por otro lado, los costes ambientales de todas las consecuencias del nuevo orden mundial no compensan las supuestas mejoras. Hay pocos lloros por los muertos de la guerra, tampoco por los terribles efectos ambientales con la destrucción de refinerías, mareas negras de buques, etc. Es pura hipocresía para la verde Europa incrementar la quema de carbón, promover el rearme y la guerra.

 

Volviendo a la metafísica ambiental de nuestros gobernantes, en la que todo es posible, siendo el hidrógeno verde la gran apuesta energética y reproduciendo ese tino que observamos en sus acciones

¿Qué pasará con un gas obtenido del agua que es imposible contener y escapa a la atmósfera? ¿Acabará nuestro querido planeta tan seco como está hoy el planeta Marte? ¡Fantástica jugada! ¿No?

 

viernes, 6 de junio de 2025

ARTIFICIAL PROGRESO SOSTENIBLE

Al igual que todos los seres vivos, los humanos somos dependientes del medio físico y cualquier cambio nos afecta. Por suerte, los cambios naturales son bastantes predecibles, es por ello que ha sido posible el rápido desarrollo científico y tecnológico. No ocurre lo mismo con nuestras sociedades, somos totalmente impredecibles, movidos por un complejo mundo de ideas en las que aparecen ciertas paradojas. Entre ellas se da la circunstancia que hemos desarrollado nuestra cultura modificando el entorno natural usando la técnica como herramienta. A este proceso le hemos llamado progreso y es considerado como un gran logro. Como en el momento presente somos conscientes del deterioro ambiental, confiamos en esa misma técnica para modificar lo modificado, cuando el proceso no deja de ser el mismo, aunque más acelerado, lo que nos aleja más de ese entorno predecible propio de nuestra especie. El verdadero motor de este proceso es económico, se entiende que es la causa por la que nuestros gobernantes no pueden levantar el pie del acelerador, expresado como “desarrollo sostenible”. Aunque esto no depende solamente de sus decisiones, ni es predecible, ya que todo lo que envuelve a la economía es totalmente inseguro por estar al albur de decisiones de personajes con motivaciones incluso irracionales: nacionalismo, religión, etc.
Foto atribuida a Michelangelo Buonarroti en Pexels


¡Cuando se imaginó que el pacifismo verde europeo se transmutara en belicista y pronuclear! Independientemente de las motivaciones racionales o irracionales. Lo evidente es que el uso del miedo reduce la reacción del contribuyente cuando se le exprime, para satisfacer a los lobbies de la industria militar estadounidense, y la culminación última sería la toma del control de la soberanía nacional por los financieros a través de la deuda. El paradigma actual de este proceso de actualización económica es “la lucha contra el cambio climático” convirtiéndose en un principio fundamental para los discursos de los gobiernos. Lo delirante es que se use a la ciencia (la física, básicamente) como coartada política, para anular a los críticos tildándoles de negacionistas de la ciencia. Cuando traduciendo el discurso se entiende perfectamente que se habla básicamente del principio de que el flujo económico no puede pararse. Como discurso económico es necesariamente discutible pero al anularse la crítica (contrario al método científico y poco democrático) lleva a la esquizofrenia a la sociedad en su conjunto, el resultado es imprevisible, como el reciente apagón. Pues temerariamente se antepone la ideología a la seguridad para que finalmente (e irónicamente), se restituyera el sistema eléctrico incremento el consumo de combustibles fósiles. NIÑOS EN UN CHARCO En nuestra sociedad, plena de derechos y bienestar, podemos ser totalmente extravagantes en nuestras relaciones sociales, irracionales en nuestras decisiones cotidianas, como niños en un charco, locos pero inofensivos, gracias a que sabemos separar el lado hedonista y divertido, por lo que nadie quiere que el médico que te ha de curar, el arquitecto que haga tu casa, el policía o el abogado que te ha de defender, sea un poeta, filosofo o artista antes que un profesional. Por tanto, nos dejamos seducir por aquellos capaces de crear una realidad paralela, un relato colorido que toque nuestro sentimiento sin que esto necesariamente nos perturbe. Salvo cuando en lugar de personajes inofensivos que buscan prestigio y admiración social, codician el poder total: tanto material como moral sobre ti. Nos dejamos narcotizar y arrastrar por estos políticos pupulistas que, como grandes artistas de la farsa, se crean el personaje que aúna al poeta de las ideologías, sofista intelectualoide, lider mesiánico y patriota de banderas. Estos actores y directores se alían con los productores de la farsa, aquellos que ostentan el poder económico. Todo este sistema se vale de la propaganda en los medios, mediante una cohorte de esbirros y secuaces canceladores, señaladores, creadores de contenido, constructores de mundos ideales, de relatos maniqueos que generan en ti la necesidad de salvación de desastres por venir de cualquier origen, sean los otros (de otra ideología, credo o nacionalidad), o de las fuerzas de la naturaleza (virus incluidos). Es así como se configura una experiencia vital en la que lo importante no es la realidad material tangible, sino un ideal que generalmente se proyecta como “el futuro”. Vivimos el sueño de las promesas y le llamamos progreso. Este inconformismo con la realidad nos arrastra al charco, en donde nuestra ansia de alcanzar nuestros sueños nos confunde y puede hacernos perder los que con esfuerzo nos legaron nuestros padres. Aquello que es dado, no tiene valor. Lo tiene (valor comercial) solamente lo que ha sido creado aunque sea una burda copia de lo que la naturaleza nos regala, tan simple como el agua mineral etiquetada y comercializada. Puede ser completamente inútil; no importa, es arte. Puede ser estúpido o irracional; no importa, como es algo nuevo es progreso. Detrás subyace la actitud de un ser motivado por lo irracional, vanidoso y codicioso. Un antropólogo identificó en un hallazgo lítico de hace cientos de miles de millones de años, la primera muestra de vanidad representada por un punta de lanza tallada en sílex tan extraordinariamente grande como inútil. Este sentido peyorativo ¿No será porque se trataba de un Homo erectus? ¿En qué se diferencia de la categoría actual de arte? (imagen mano con agua escurriendo El que mucho abarca, poco aprieta. Y el inconformista que rebasa su capacidad suele terminar perdiendo lo que creía tener asegurado) En todo caso este antepasado nuestro era plenamente consciente de su realidad física, no podía ser de otra forma, le era vital para poder sobrevivir. ¿Son nuestros jóvenes plenamente conscientes de su realidad física? En su mundo lo más básico está asegurado, se compra en el supermercado y para ellos no hay conciencia del origen natural, todo viene de una fábrica. Esta falsa imagen se hace realidad cuando consumen básicamente alimentos procesados, de tal forma que admitirán cuando llegue la carne artificial o la harina de grillo. Son urbanitas, que desprecian al mundo rural y a su gente, que viven el progreso como una superación de la forma de vida tradicional y que han asimilado el principio deletéreo de éste con todo eso que no requiere de nuestra mano y carece de valor comercial como el aire, la flora, la fauna, el agua y el paisaje; sin embargo, el coste de su restitución es inimaginable. ¿O no? Depende de lo que entendamos por coste. Pues el mercado sí que pone a todo valor y entonces recordemos que uno de los principios más amorales del capitalismo es el de producir escasez para incrementar el negocio. Pongamos por caso que sea la energía, el alimento; pero también puede ser el suelo, el agua, hasta el mismo paisaje, fauna, flora. Tal vez hasta el aire que respiramos si se lo proponen, ¿no ocurre ya con una parte de él? Analice como detrás de cada buena noticia ambiental, hay una realidad oculta y silenciada a veces tan obvia como contradictoria. Es así que en las nuevas energías calificadas como verdes, solamente se valora su lado positivo y global (reducción de gases de efecto invernadero) pero no todo el impacto que suponen sobre la naturaleza y el mundo rural local. Aquí, como decía Saint Exuperi: Lo esencial es invisible. Un ejemplo. Recordemos como los medios celebraban el nacimiento de linces de biberón mientras se ignoraban los espontáneos nacimiento de linces en libertad en Sierra Morena. La gran diferencia entre ambos, además del elevado coste del primero, es que lo más valioso, las relaciones ecológicas, ni se ven ni están en el mercado. De nada serviría salvar la parte genética del animal si no conservamos su ecología. En consecuencia, si aún hay linces será principalmente porque disponemos de estos ecosistemas con animales reproduciéndose de forma natural. Repito, solamente se valora lo que está en el mercado. ¿Cuál es la última consecuencia de la mercantilización de la naturaleza? Los sentimientos a veces nublan la razón. Ante el sufrimiento de Bambi se condena la caza, cuando la mayor matanza es privarles de su hábitat. En este sentido resulta grotesco que se ponga el énfasis en el calentamiento global y no en la profunda modificación de los ecosistemas y la alteración de las relaciones ecológicas. ¿Si esto vale para el lince porque no para el ser humano? Lo irónico es que los jóvenes urbanitas usen el eslogan de “salvar el planeta” cuando lo cierto es que el planeta les sobrevivirá, y serán ellos las principales víctimas de la desnaturalización. Van con orgullo al transhumanismo, a la alienación del ser humano dentro de una cárcel de hormigón asfalto. Si hubiese consciencia, buscaríamos los beneficios de volver a la sencilla vida en el ámbito rural y exigiríamos la igualdad de oportunidades para poder vivir conforme los ritmos de la naturaleza, en el campo. Por eso es evidente que el enfoque debería centrarse en aquello que tenemos cercano, en la planificación territorial de nuestros campos para que continúen manteniéndonos. Al contrario, las políticas globalistas que posibilitan mantener o incluso incrementar nuestros consumos en base a explotar los recursos lejanos conducirán a una desastre ambiental global, mientras nos lamentamos por el planeta ¡vaya ironía! ¿Acaso estamos ciegos? La mejora ambiental que ha producido nuestra legislación tiene como contrapartida deslocalizar la producción y contaminación en otros lugares de los que nos proveemos de alimentos, material primas y productos industriales. Es así, puro cinismo ambiental global. Cuando la porquería está lejos de casa, no nos importa. El progreso como ideología, se construye en el paradigma de la obsolescencia, requiere del continuo cambio para que no te conformes y compres lo nuevo, engañándote con una ilusión de que será mejor y luego te llevas el chasco, como el nuevo sistema operativo que se cuelga, o el nuevo coche al que le aparecen unas averías electrónicas que para ti no tienen sentido. Entonces, no parece extraño la importancia que se le da a la IA, pues parece imperioso que aparezcan máquinas para la toma de decisiones. Lo que demuestra lo mucho que se ha rebajado la calificación de inteligencia. (imagen planeta o luna. Y dicen que si perdemos la habitabilidad terrestre encontraremos cobijo en otros planeta. Es ridículo pensar que nuestra sociedad sea incapaz de mantener su casa (La Tierra), que ha sido regalada por nuestros padres y que seamos capaces sin embargo de habilitar una nueva en otro planeta. ¿Estamos locos o nos tratan como imbéciles? UE. ESCENARIO BÉLICO En geopolítica no puedes jugar de farol, las cartas están boca arriba. Sería estúpido mostrarte desnortado y débil ante un enemigo, más aún crearte enemigos innecesarios. Entonces, dado que no son estúpidos, habría que concluir que nuestros dirigentes de la UE demuestran que no defiende a los europeos. En todo caso, estos que tan estirados se mueven, son simples marionetas de los verdaderos poderes económicos y estos del caos. Pues “caos” es la incertidumbre donde no se observa una relación lineal entre causa y efecto. Tanto que el aleteo de un mariposa forme un huracán a miles de kilómetros, como que un “accidente” o un atentado de falsa bandera, haga estallar la caldera de un Maine, conduciendo a un conflicto armado. ¿A qué les suena tantas referencias al nazismo y a la URSS en el conflicto ucraniano? Se suele olvidar que durante la segunda guerra mundial entre los aliados contra la Alemanía nazi se encontraba la URSS a sabiendas que luego se convertiría en el enemigo. Por tanto, no es cierto que los aliados defendieran la democracia contra el totalitarismo, pero hubiera sido poco inteligente enfrentarse a la vez a Hitler y Stalin, cuando sabíamos que ambos acabarían enfrentándose a pesar de tener una alianza que les permitió invadir y repartirse Polonia. Por eso permitieron que las tropas soviéticas realizaran crímenes horrendos contra los polacos, se anexionaran las repúblicas bálticas y lo intentaran con la inocente Finlandia. En definitiva, la URSS hizo tanto como Alemania para merecer la declaración de Guerra. El resto, ese discurso de los aliados como los salvadores de las libertades, no es más que un relato posterior. Para España, Rusia y Ucrania son países de la Europa del Este. Tenerlas como aliados o enemigos no nos trae tanto beneficio como ser neutrales con ellos. Nuestros intereses geoestrátegigos se contraponen a los intereses de los países de UE vecinos de Rusia o, a los económicos de digamos la UK. Aún más, la política del Gobierno a este respecto sirve para echar más tierra sobre la dañada Constitución Española, la verdadera garante de nuestra democracia. ¿Es que ningún político va a sacar a relucir el artículo 8 CE? Nuestras fuerzas armadas son defensivas, y únicamente para asegurar nuestra independencia e integridad territorial no de las de otros países ni mucho menos de valores políticos. Los dos infames de bigotes también usaron el subterfugio de la defensa para atacar a personas, colectivos o países pacíficos ¿vamos a convertirnos en policías del mundo? ¿Es el uso de la violencia lo que proclama la señora del pony? ¿Acaso los EEUU cuando van de sheriff no buscan siempre intereses económicos? Que la ideología atenta contra el bienestar del pueblo, incluso cuando el pragmatismo así lo evidencia, es evidente en el caso del enfrentamiento entre Alemania y la URSS durante la IIGM, dada la muy fructífera alianza comercial que para ambas potencias había justamente antes. Así se se entendió como necesaria crear la CECA como el primer paso para evitar una tercera guerra entre Francia y Alemania. La actitud agresiva de la diplomacia no es una actitud independiente de un modo de hacer política basada en posiciones alejadas del bien común por su radicalidad y falta de pragmatismo. Como es la forzada apuesta por las renovables y el coche eléctrico, como tiro en el pie europeo, hundiendo una de nuestras principales industrias, haciéndonos dependientes de China así como de otros países “pobres” que van a producir los alimentos que dejamos de cultivar con la pérdida de competitividad de nuestra agricultura y la “panelización“ del campo. Todo lo que mueve un país (mano de obra) o lo defiende, depende ahora de gente joven de cultura no Europea (así cayó la gran Roma) por la falta de reemplazo de población europea. Se dice que no podemos tener hijos por una cuestión económica (mire la natalidad de los países pobres), incluso que no es bueno traer hijos al mundo por el incremento del consumo. Son sandeces, cuando lo que hacemos es suplir nuestros hijos por perros y gatos, las mascotas son parte de nuestra familia que ya cuentan con su propia ley. Por tanto, en los hogares sin niños se consumen alimentos equivalentes a las necesidades de familias con varios hijos. Perros y gatos son cuidadas con alimentos iguales (literalmente los mismos) al de nuestra alimentación en calidad y origen, además de toda una industria de los complementos como chuches, juguetes, ropas etc. Requieren de clínicas veterinarias, todo tipo de material sanitario (vacunas, medicamentos), peluquerías, parques, etc. Puesto que no hay política, ni se espera, para sostener nuestro futuro como pueblo y cultura por la falta de reemplazo de población europea. Debemos colegir que no nos importa el futuro de Europa, pero si el futuro del planeta. ¿no es sorprendente? FANATISMO Y CAOS Estamos rodeados de fanáticos, son familiares, amigos y vecinos. Es un fenómeno social, nadie reconoce su fanatismo cuando estás dentro, los fanáticos son los otros. Así que podríamos decir que todos reconocemos el fanatismo ajeno y que nadie quiere que le impongan el fanatismo de otros. Si observamos la definición de fanatismo de la RAE: apasionamiento y tenacidad desmedida en la defensa de creencias u opiniones, especialmente religiosas o políticas. Por tanto, el fin de los principales fanatismos es su imposición social. En consecuencia, una sociedad demócrata y avanzada ha de protegerse para evitar el triunfo de los fanáticos. Es más, si consideramos que ha habido un progreso social, tendría que haberse encontrado e implantado medidas en el sistema para evitarlo. Me temo que repasando la historia reciente de Europa, no lo parece, recuerden como una minoría de bolcheviques en Rusia o nazis en Alemania forzaron a la sociedad a su fanatismo. Ya se sabe, cuando los que te rodean comulgan, es difícil escapar a la comunión. Lo más evidente se encuentra en la historia de las religiones. Pero dejemos de lado los credos, y centrémonos en la política dentro de un sistema democrático. Tendríamos que retroceder a la antigua Grecia en donde encontramos además de los orígenes de ciertos conceptos básicos de la democracia, la importancia del dialogo como medio para convencer a través del razonamiento. No es que los filósofos y especialmente los matemáticos, nos señalen el método, también entre ellos hubo fanatismos. Pero, parece que por primera vez en la historia aparece como principio el convencimiento por medio del dialogo y la razón. Siendo así que el parlamentarismo se nos presenta como el lugar en el que mediante el dialogo y haciendo uso de la razón se lleguen a acuerdos para legislar mejor en beneficio del pueblo soberano. ¡Ja! Es evidente que no es así, por lo que el sistema falla totalmente. Pudiendo llegar a un punto en el que lo que llamamos democracia no se parezca ni en las formas. Pensará usted que, vale con el diagnóstico, pero lo importante es la solución. Yo no la tengo, pero si que, como ocurre con problemas como el alcoholismo, el primer paso es admitir el problema. Cuando seamos conscientes todos, especialmente afiliados o simpatizantes, y exijamos que no queremos votar a fanáticos, será el principio de corregir el camino. Todos sabemos que la mayoría de la ciudadanía no es fanática, aunque bastante tolerante. Cabría plantear cómo diferenciar el fanatismo que destruye la convivencia de lo que es un respetable punto de vista ideológico. El primer rasgo distintivo es querer, des la minoría, imponerse sobre la mayoría, violentando la soberanía popular mediante normas. Sería un rasgo antidemocrático demasiado tolerado por los propios simpatizantes y totalmente admitido por nuestro sistema (en España se legitima un gobierno con el voto de no más de 3 de cada 10 del censo electoral). Otra característica es la imposición moral acompañado de una supuesta pedagogía correctora. Esta última se realiza con la propaganda en los medios y se lleva al curriculum escolar. Si analizamos la realidad actual en nuestro país o en la UE, parece evidente que estamos inmersos en el fanatismo mas delirante. Principalmente lo observamos con una cultura extraña (originada en las élites intelectuales de las universidades norteamericanas) como la woke, perfecta para definir el abuso de la minorías, ya que pretende imponer normas a la mayoría desde su minoría fanática, además de centrarse en los derechos de ciertas minorías. Esta cultura entra con el gobierno de Zapatero y es ahora cuando se evidencia con leyes sectarias como la “Ley del sí solo es sí” o la “Ley del bienestar animal” que además, han resultado fiascos al conseguir lo contrario a lo que proclaman. En el caso de la UE, es principalmente la normativa ambiental y agrícola que parece muchas veces dictada por un enemigo de Europa para hundirnos. Pues nos imponemos restricciones para un problema global como prohibir los coches de combustión cuando nuestra repercusión es prácticamente irrelevantes a nivel global, no así el daño a la industria del automóvil. Pero incluso más irracional es la política energética, principalmente de Alemania que ahora quema literalmente carbón porque no ha sido capaz de tener una estrategia de descarbonización realista. ¿Ahora pretende que se le solucione el problema con el hidrógeno español? Me temo que, igual que con el coche eléctrico apuestan a una ruleta pues no tenemos aún la tecnología adecuada para que esto funcione. En el caso español lo hemos visto con el apagón, que ha sido claramente por anteponer la ideología. Puesto que no es producir los kilowatios necesarios de renovable, es conseguir cubrir las demandas mientras el sistema se mantiene estable, sin apagones o sobresaltos. Cosa fácil de obtener con la convencional (térmicas, ciclo combinado de gas, hidroeléctrica y nuclear), algo más difícil con eólica y muy difícil con fotovoltaica. Recordemos que esta última ha crecido mucho en los últimos años incluso en los tejados de nuestras casas, que están conectados a la red eléctrica. La mayor muestra de fanatismo es la imposición de que todos los coches sean eléctricos a partir de 2035. Se trata de un asunto muy trabajado, es normal que haya sido bastante asimilado por la opinión pública, además que se reviste de un halo científico que realmente es engañoso, no se trata ciencias físicas, sino política económica, algo totalmente discutible. Porque, no nos engañemos, la política económica es un metadrama cuyo guión es una metamentira, en el que los mismos actores condicionan su papel con su actuación. En geoeconomía, los poderosos aspiran a crear la profecía autocumplida. Ya que nos vamos a referir a las políticas energéticas, les recuerdo que en la década de los 70 tuvimos la “gran crisis del petróleo”. Desde ese momento se ha alertado continuamente del fin del petroleo y ha sido el calentamiento climático el que ha dejado de lado este discurso por el nuevo.

lunes, 2 de junio de 2025

¡ADÓNDE VAS EUROPA!

 Cuando los líderes llevan al pueblo hacía el abismo, puede suceder que el guía esté loco, desnortado, incluso que todos estuviesen enajenados, podría ser; pero lo más probable en nuestro caso es que sigan el camino balizado por un flujo tan fuerte, constante y natural como la gravedad que nos empuja al suelo. A él se refería Quevedo como “Don Dinero”, siendo sus manejos muchas veces tan perversos y repugnantes que preferimos que nos oculten la realidad con ideales como la fraternidad, solidaridad, bondad, o caridad; en consecuencia, como en el símil físico, ignorarlo nos hace perder la estabilidad y caer. Precisamente en lo que está la Europa, que orgullosa da lecciones al mundo acerca de derechos, libertades y bienestar; débil al  edulcorar la realidad con florituras poéticas o fantasías infantiles, pierde el pulso, la compostura, ante el poder económico que está detrás de las grandes campañas: revacúnate, cómprate un coche eléctrico, el euro digital, el rearme… Está a la vista de todos, abarca a todos los ámbitos sociales, como la calidad de vida, el trabajo, la convivencia, la seguridad e incluso la paz. Este es el camino de dilapidar todo nuestro acervo común. En este sentido alguien dijo que tiempos duros hacen hombres duros y tiempos cómodos hacen hombres blandos. Y estamos dispuestos a defender hasta las últimas consecuencias aquello que conseguimos con grandes sacrificios; pero no ocurre así con el confort que nos ha sido dado, que fue fruto del esfuerzo y la lucha de nuestros padres o abuelos.






Foto de Ryutaro Tsukata (Pexels.com)



 La sociedad que hace décadas presumía de ser la luz de occidente, una vez se instala la creencia que los derechos básicos ya cubiertos no van a faltar nunca (grave error), abandonan el mantenimiento de la herencia recibida y se centran en alcanzar nuevos derechos. Esto que parece lógico esconde sin embargo una patética realidad, pues mientras luchamos por ideales etéreos dejamos se debiliten nuestras bases, nuestros cimientos como sociedad. Como en un estúpido juego, se apuesta todo en una lotería que no puedes ganar. Siendo así que ingenuamente creemos que vamos a salvar al planeta cuando somos ya incapaces de salvarnos a nosotros mismo.

 De igual forma que el loco se cree un iluminado por la verdad, el estúpido se cree iluminado por la inteligencia. Cuando se juntan ambos se crea algo parecido a lo que el filósofo Gustavo Bueno llamó el pensamiento Alicia por la protagonista infantil de la novela del matemático Lewis Carroll. Se trata en suma de un pensamiento pueril, en el que no existen límites o cosas imposibles. El deseo ha sustituido a la realidad que se disfraza de relatos similares al credo religioso, vacuos, etéreos, narcóticos. Los gobernantes han adaptado su discurso a párvulos. No lo confunda con la utopía, no es una filosofía inocua. Es la acción política para la alienación del ciudadano, incluso imponiendo una visión contraria a la realidad física y natural, como forma de control social por parte de unas élites económicas.

 Este credo está plasmado en la Agenda 2030, aparece cargada de razones elevadas como “fin de la pobreza”, “hambre cero”, “salud y bienestar” o “paz, justicia e instituciones sólidas”, etc. Es una construcción de ingeniería social muy bien elaborada para que sea incuestionable y asimilable a las masas a través de un lenguaje infantil de iconos coloridos En cierto modo se trata de manejarnos como si fuésemos ganado, esto es aprovechando sus querencias, de tal forma que nos hacen creer que no llevan hacía donde queremos. ¿De dónde viene esta agenda? Se trata de una élite cuyo fin es la plutocracia que nos ha conducido al globalismos consiguiendo incluso engañar a la izquierda al hacerles creer que el globalismo es progresista y no el último fin del capitalismo.

 En consecuencia es el pensamiento dominante hasta el extremo de volverse una ideología sistémica, asimilada por la mayoría europea de socialdemócratas y conservadores, como agenda común; que contrasta con la permanente riña domestica de los políticos y escasa entrega en la propia defensa nacional. Debe ser que el principal mérito por el que ascienden los cargos a la UE sea dar muestras de  sometimiento. En todo caso, la manera más efectiva de adoctrinar a la población en contra de sus propios intereses es la propaganda, en donde están los medios de comunicación subvencionados con dinero público. También  cargos políticos y vecinos fanáticos ejercen la coerción social y moral, de la que es difícil escapar.

 Si el centro político mayoritario ha asimilado  la agenda, resulta muy llamativo observar como los posicionados en los extremos del espectro ideológico son unos radicales inofensivos para este poder. Ya que su rebeldía se centra precisamente en la misma categoría de  aspectos etéreos como la transición ecológica, el cambio climático, la identidad de género, la religión, la igualdad… Mientras que los verdaderamente subversivos, son ciudadanos ajenos a la política, que usan el pensamiento crítico, son juiciosamente escépticos o simplemente muestran reticencias a comulgar con ruedas de molino, son denominados “negacionistas” para ridiculizar su actitud como si fuesen fanáticos.

 Una sociedad que no es consciente del engaño, de la manipulación,  genera ciudadanos serviles que pierden fácilmente toda dignidad humana. Quizá la perversión más grande se da cuando se señala al disidente como si fuese un hereje al que hay que callarle la boca. Pues la democracia es inversamente proporcional a estos señalamientos y directamente proporcional a aquellos que reaccionan a favor del respeto a la libre exposición de los puntos de vista diferentes. Nada nuevo entre los españoles,  ya lo dijo Machado: "De diez cabezas, nueve embisten y una piensa".

 Un ejemplo es la obstinación de luchar contra un gas inocuo y ecológicamente vital como el dióxido de carbono. ¡Salvemos el planeta!  ¿De qué? Tú contaminas con tu consumo mucho más que un ciudadano medio del planeta, con sustancias realmente tóxicas, pero no te enfrentas a la realidad de dónde vienen lo metales, los productos químicos con los que te comunicas, juegas, te desplazas a diario, te vistes y te alimentas.  Nosotros somos sumideros de materias primas de todo el globo y generamos residuos y toxinas para todo el globo. ¿Realmente puedes creer que el problema es el gas de los refrescos?

 En realidad es bastante contradictorio cuando tertulianos que no tienen formación científica levantan la voz y espetan: “lo dice la ciencia”. Pero incluso cuando el que habla es científico. ¿Desde cuándo en las facultades se dan carnet de honestidad? Es obvio, hay científicos que viven de esto.

 

 

La crisis poblacional

 Es la obligación de nuestros políticos solucionar los problemas presentes, en todo caso, del futuro más cercano, entiéndase dentro del horizonte de la legislatura o gobierno. Más allá es una ilusión sin beneficio directo para los gobernantes, como es lo cotidiano de hablar de las consecuencias climáticas o  demográficas  para finales de siglo, pero que tampoco presenta el inconveniente del escrutinio o fiscalización.

 Es un sinsentido arreglar el futuro mientras estropeamos el presente, como ocurre con el problema del envejecimiento. El discurso mainstream nos alerta de las graves consecuencias de ser un país tan envejecido, lo hace la izquierda, lo hace la derecha. Entonces ¿por qué no hacen nada efectivo, sino justamente vienen tomando medidas que agravan el problema? No puedes planificar obligando a tener hijos, pero bien podrías evitar la coerción social para que los jóvenes no puedan formar familia. En todo caso tendríamos que asumir las consecuencias, como por otro lado deberíamos hacer con el asunto climático. No; nuestros gobernantes trabajan activamente para que tener hijos sea un problema. Para luego presentar una solución que no es la lógica, traer emigrantes, en lugar de promover medidas para animar a la gente a formar familia. El problema es que estos emigrantes, tal como vemos en Francia, Bélgica o Suecia, no vienen a integrarse dentro de nuestros valores, sino a imponer los suyos.

 Por tanto se ha demostrado que realmente la inmigración puede destruir la paz social, que es un problema de primer orden mientras que una sociedad envejecida puede ser feliz, activa y productiva, ya lo hemos demostrado. Por tanto es ridículo plantear esa imperiosa necesidad de salvarnos con la incorporación de jóvenes, como tampoco reducir el problema a la dedicación  o el gasto que tienen los hijos,  cuando el vacío familiar se llena con perros y gatos adoptados, que requieren de atenciones semejantes.

 

Ingeniería social

 Someter a la población requiere que ésta sea masa, no un conjunto de ciudadanos diferenciados con capacidad autónoma para pensar. Para ello el poder busca coartar el dialogo y la capacidad para el intercambio de ideas mediante la inculcación de principios radicales,  que generen aversión por el contrario. Es paradójico el uso de este principio por parte de la izquierda llamada progresista, ya que es idéntico al ejercido por movimientos totalitarios fascistas o integristas, de señalamiento y ataque a aquel simplemente por ser de una etnia o religión distinta, hasta el extremo que se deshumaniza al señalado.  La ruptura del canal de información por razones ideológicas hace que la opinión del disidente se interprete como una provocación, generando una retroalimentación tan perversa como absurda, hasta el extremo de pretender hacer punible como “delito de odio” una opinión sincera y desapasionada a causa de una valoración subjetiva generada precisamente desde el miedo y el odio.

 Estamos ante creadores de nuevos derechos supremos que generan falsos problemas, para retroalimentarlos en lugar de encontrar su solución. Buscan el enfrentamiento social, son incendiarios que se hacen pasar por bomberos para disfrutar mejor del desastre del fuego, hasta el extremo más ridículo, como es el género. Así, por ejemplo, se tira por tierra la objetiva igualdad en derechos entre varones y mujeres en la que razonablemente fuimos educados acabando con uno de los más preciados principios del derecho como es la presunción de la inocencia, mientras piden respeto a la cultura patriarcal de los emigrantes que no respetan a las mujeres y las someten como seres inferiores. Condenan la prostitución, pero pretenden adelantar el conocimiento del sexo en los niños, o reducir la edad legal de los menores para mantener relaciones consentidas con adultos.

 Dicen una cosa pero el resultado es lo contrario. Dicen ser marxista, estar con la clase trabajadora y se les cae la baba con los dirigentes del partido demócrata americano y por la misma cultura de los muy capitalistas e imperialistas USA. Viven en la incoherencia, se hacen ricos, son hedonistas y sibaritas, pero quieren que seamos pobres y, para colmo, felices. Siguiendo su ejemplo nos vuelven arrogantes, falsos, dementes, incultos, despreciando la experiencia y el mérito.

 Resulta irónico que estemos perdiendo lo más básico, de la mano de los mismos que crearon las ODS,  como proteger la seguridad alimentaria, la energía, la sanidad, el agua, la justicia, trabajo o la educación. Así, mientras se habla de productos de proximidad nos han introducido en una globalización que hace que los productos de nuestra mesa vengan cada vez más de otros continentes, con el consiguiente consumo energético extra; o que, no tuviésemos en la pandemia, básicos como las mascarillas; que tengamos la amenaza de otro apagón;  o que  quememos más que antes gas o carbón (en el caso alemán). Mientras se lucha por la descarbonización, hundimos la industria del automóvil y abrimos la puerta a los eléctricos chinos, país en que se quema carbón como si no hubiese un mañana. El eslogan “SALVEMOS AL PLANETA” (¿mañana?), esconde la realidad de las energías renovables que llevan a la mayor extracción (hoy) de recursos que jamás se había visto, en condiciones muchas veces deplorables en países en conflicto.

 De los mismos que practicaban la cultura bonobo, de practicar el sexo no la guerra, al  enfrentamiento por cualquier razón para vivir en la paranoia. Un proceso de sometimiento social que en términos militares se conoce como el aprovechamiento del éxito. ¡Otra ronda de banderillas que las pagamos todos!  Se aprovecharon de nuestra debilidad, para hacer el  negocio del siglo y continúan manteniendo el discurso de lo bien que se hizo, y se ríen en nuestra cara pues han puesto a la cabeza de la UE a la misma responsable que, además, no hemos votado. No van a parar, ahora quieren que tengas el “kit de supervivencia de 48 horas” para que estés preparado para lo próximo,  puedes ser, dicen, el eco desastre, o la guerra nuclear. Ahora el gran gasto será en tanques y aviones, que me consta que contaminan muchísimo.  Si solo fuese humo. Será un gasto público insostenible, que hará que nuestra vida dependa de los fondos financieros  que tendrán ya el control del euro digital; todos llevaremos nuestra tarjeta de supervivencia para comprar el pienso del racionamiento.   Mientras nuestro  jamón y nuestro vino serán un lujo que consumirán nuestros dirigentes europeos y a sus señores.

 

 El problema ambiental

 La crisis del cambio climático se usa como medio de reconversión social. El coche eléctrico es un ejemplo de ello. Es sorprende como la sociedad traga con la doctrina de la electrificación o el hidrógeno verde. A pesar de sus fracasos, pues es el paraíso del pensamiento Alicia: la creencia de modificar la realidad por mero voluntarismo.

 Cuando Zapatero gobernaba, se potenció tanto la energía solar, que se consiguió que las plantas solares produjeran energía en horas nocturnas. Este absurdo, fue la consecuencia de primar tanto esta energía que se colocaron generadores de gasóleo para meter en la red electricidad (aunque fuese un fraude). Este es un claro ejemplo de dopar al sistema para que obtengas resultados políticos, desastrosos para el erario público (hay importantes demandas sobre el estado español de grandes fondos extranjeros como se cuenta en otra entrada). Si esto ocurrió con un negocio privado, imaginen la administración o  las empresas públicas dominadas en el campo de la energía, no por ingenieros con experiencia, por políticos sean iletrados, letrados, filósofos o científicos sociales. Así nacen ideas tan peregrinas como la ciudad de los 10 minutos. Échese a temblar, si pretenden que sea cierto pues no conocen el límite de los materiales, para ellos todo es elástico.  Ya solo falta que aparezcan otra vez los locos del movimiento perpetuo. Pues con las cosas de comer no debería de haber engaños, pero mire lo que pasó con el apagón, no reconocerán su error nunca.

  Es así como impulsan un inventó tan antiguo como coche eléctrico que antes nadie querría, y ahora se vende no porque nos guste más, de hecho presenta actualmente serias limitaciones y es más caro. El 8 de junio de 2022, el Parlamento Europeo acordó la prohibición de la venta de vehículos de gasolina y diesel para el 2035. Pero, ¿alguien cree que sea sensato para dentro de 10 años cambiar por decreto todo el parque de automóviles europeo? Piense solamente en la montaña de cientos de millones de coches a la chatarra y en los recursos necesarios para reemplazarlo por otros cientos de  millones de coches. ¿Qué coste ambiental puede tener esto? Le recuerdo lo que pasó con las bombillas de bajo consumo, que fueron millones de euros los gastados por ayuntamientos para cambiar el alumbrado con sobrecostos (la oferta no era tan flexible como la demanda) cuando era ya una tecnología obsoleta pues estaban apareciendo las luces leds.

 Pues igual que entonces pretenden que creamos que es lo correcto cuando los que realmente saben del tema, están más bien callados. Solamente ahora los intereses de la automoción europea muestran su preocupación, pues siendo líderes en ventas de coches térmicos ven que el cambio les perjudica totalmente. El coche eléctrico es una máquina extremadamente simple que cualquiera puede replicar,  no así su batería cuya tecnología viene de oriente. Mal consuelo es pensar que las baterías actualmente son muy caras, ineficaces y peligrosas. Pues esta realidad hace más dolorosa aún la crisis de la automoción cuando precisamente se habían alcanzado los más altos logros en rendimiento y reducción de la contaminación de los motores diésel o de explosión, por no hablar de la probada sustitución en estos mismos motores de los combustibles fósiles por otros vegetales renovables (biodiesel, alcoholes).

 

Foto de Alexander Zvir (Pexels.com)

 



La pérdida de la seguridad

Tal vez el miedo nos haga más dóciles, pero también más desconfiados. Y la desconfianza es la muerte, en definitiva, del bienestar social.

El intervencionismo en la producción a favor de la globalización nos coloca en una desprotección elevada a los consumidores. Sabemos que el negocio se incrementa al aparecer la escasez. Sabemos que nos vuelven dependientes de poderes lejanos ajenos a  tu voto.

 El globalismo ha torcido los intereses geoestratégicos europeos, el actual enfrentamiento con Rusia es ejemplo de ello. Más aún, condicionan nuestra seguridad nacional. Ejemplo es el apagón de 28 de abril, un fenómeno estructural de un sistema interconectado  e intervenido. Es algo parecido a que se decidiera que todo la fruta y verdura la comercializadora una empresa. Entonces, supongamos que por un boicot no se comercializará y en la tienda no pudieras comprar los tomates que se producen en tu huerto, porque está prohibido el autoconsumo y has de comprar otros que llegan de cientos de kilómetros. En este caso se da la circunstancia que a la hora del apagón, la producción eléctrica renovable era muy alta (medio día) y esta energía tiene la prioridad. Pero esta producción verde no es elástica para cubrir las necesidades como tampoco proporciona la frecuencia de la red, es necesario del respaldo de energías que den estabilidad como nuclear, hidráulica o ciclo combinado (gas natural). De hecho se comienza antes la restitución del flujo eléctrico gracias a la energía nuclear de Francia y la térmica de carbón de Marruecos.

  Es inquietante pensar si esto hubiese ocurrido cuando, según se pretende, todos los transportes, consumos energéticos, industriales y urbanos hubiesen sido eléctricos o dependientes de la electricidad como el hidrógeno. Si el agua del grifo viniera de la desalación, como se apuesta por ciertos dirigentes, que depende de la electricidad. Si ya hubiesen prohibido el dinero físico y solamente hubiese digital como quiere imponer la UE. Son riesgos inasumibles para cualquier estado, pero la respuesta del Gobierno es inquietante: puede volver a pasar.

 


Foto de Yevhen Sukhenko (Pexels.com)

 


 Europa como nación y la vuelta del belicismo

 Es de suponer que en todo proceso de degeneración social hay un límite. Lo preocupante es que haya de llegarse al extremo fatal para volver a la cordura.

 Después de la segunda guerra mundial los europeos hemos vivido el periodo de paz más largo. Solamente hubo un conflicto en los Balcanes que no es sino la reminiscencia de las cuitas anteriores. Podemos observar como Europa no solamente no se ha estado construyendo en estos años, al contrario de los discursos perversos por esta contradicción, la idea de una Europa de intereses comunes, por encima de los intereses nacionales, está en claro retroceso por los mismos intereses nacionalistas de antaño. Singularmente observe como ahora pretende liderar el rearme bélico antirruso de la UE el mismo Reino Unido que renegó de la UE. Recordemos que fue el primer ministro Boris el que empujó a Zelensky al abismo, al animarle a no pactar con Rusia un acuerdo para evitar la guerra. No conviene olvidar que es la ruptura de la neutralidad de Ucrania, dispuesta a acercarse a la OTAN  la razón lógica para la acción rusa. Mientras que son intereses económicos (minería y agricultura básicamente) los que mueven a Europa. Puesto que es obvio que culturalmente o políticamente, tenemos los europeos la misma afinidad por un ucraniano que por un ruso, realmente muy poca; entre ellos, ucranianos y rusos, sí que hay una afinidad total.

 Pensemos un momento adónde vamos cuando cae la economía, sube la deuda y se responde incrementando el gasto militar.  En la expresión popular “estar entrampado”. O lo que es lo mismo, estar cogido o pillado y perder la capacidad de decisión. Ser dependiente o esclavo de terceros.

 En este sentido, si hubiese una mente brillante detrás (cosa que dudo) la apuesta por el coche eléctrico obligatorio en Europa, no tendría un objetivo ambiental global; contrariamente sería la forma para llevarnos a un desastre local sin precedentes (¿recuerdan “el gran reseteo”?). Para el ciudadano es difícil asimilar lo brutal que es en términos ecológicos esta crisis. Quiero decir que nada será ya como antes en todo el planeta, pero para los europeos  se ha dado la vuelta a la tortilla. Sencillamente hemos acelerado dramáticamente un proceso que empezó con la globalización cuando nos hacían creer que había que ayudar al resto del mundo comprándoles de todo, para engordar el beneficio de los comerciantes intermediarios a costa de la explotación de los trabajadores de esos pueblos. Quizá este sea el ataque más perverso a los trabajadores perpetrado con el beneplácito de los sindicatos. Hasta el punto de usar la mano de obra extranjera como mercancía (caso de los emigrantes que vienen de temporeros a los invernaderos).

La misma hipocresía de los que favorecen el enriquecimiento de traficantes sin escrúpulos, de personas que luego formaran guetos al no integrarse. Pero respetan las costumbres de los países de origen, cuando vienen huyendo de las consecuencias de esas mismas costumbres. Cuando respetas al que no te respeta, entonces das a entender que te humillas.

 

 Nuevo credo

 Deberíamos estudiar la historia, pues nos proporciona pistas del futuro. Alguien dijo que la historia nunca se repite, pero rima.

 Durante la mejor época de la pax romana había confianza en las  instituciones y las gentes debieron de sentir que aquello funcionaba independientemente de dónde estuvieras, pues todo era Roma. En algún momento la corrupción, el nepotismo y la pérdida de seguridad lo arruinó todo. En occidente, los pueblos germánicos que ya tenían el poder militar como tropas mercenarias, se hicieron con el poder por la fuerza y pueblos como los hispanorromanos tuvieron una experiencia vital complicada.  La inseguridad produjo el reforzamiento en la fe hasta al punto de entregar la vida por Dios. Superamos, no sin grandes sobresaltos no tan lejanos, esta forma radical de sentir la religión que sin embargo perdura en otros países de religión islámica y es incompatible con nuestro sistema de valores democráticos.

 La cuestión, que preocupó al filósofo Stuart Mill, es que el ser humano necesita de la religión incluso cuando sabemos que se trata de una convención. En una sociedad son necesarias, igual que las leyes, las convenciones morales. Y ninguna de éstas es más sólida que las basadas en fundamentos religiosos.

Por tanto una sociedad descreída, necesita cubrir este vacío. Por eso cuando se ataca a nuestras raíces cristianas, y no se hace lo mismo con la musulmana, resulta evidente que se está favoreciendo que se sustituya la moral cristiana por la musulmana. De igual forma que cuando se socavan los símbolos de una nación, tendrá como consecuencia que pases a ser otra nación.

 Actualmente pretenden hacernos confesar con doctrinas europeas, basadas en ideologías huecas, el credo es la agenda 2030. Muy buenos principios para tener fe,  coartada para modificar nuestra forma de vida, siempre que vivamos aislados, como en un convento.

 

Como la realidad no es así, en un mundo interconectado, estaremos ilusionados; pero otros quemarán el petróleo que no quememos y comerán la carne que no comamos.

lunes, 27 de mayo de 2024

EL CAMBIO CLIMÁTICO FÍSICO

 

Siguiendo la teoría, la prueba más incuestionable del CC (Cambio del Clima Global) es el incremento en más de un 40% del contenido de CO2 en la atmósfera debido a la quema de combustibles fósiles. Su concentración muy baja (en torno al 0,04%) es un dato bastante fiable pues, como todo gas ligero, tiene la particularidad de difundirse homogéneamente por la atmósfera. Por lo demás, el dióxido de carbono no se advierte por los sentidos, no es tóxico, ni visible y tampoco huele. Estamos en contacto habitual con él en refrescos y bebidas espumosas; en concentraciones elevadas seguramente también, en forma de nieve carbónica que se usa para espectáculos (formación de niebla) y en extintores.

El Torcal de Antequera. Rocas calizas formadas con las deposiciones de carbonato cálcico en el mar
 (Foto del Autor)


Las consecuencias ambientales, a corto plazo, del incremento en la concentración del gas carbónico en la atmósfera son bastante cuestionables dado el papel fundamental que juega en los ecosistemas, ya que es asimilado por los organismos verdes para, mediante la fotosíntesis con la luz solar,  formar las cadenas de hidratos de carbono que serán la energía que requiere la vida para replicarse y crear materia viva a partir de sustancias minerales. Estos organismos, como plantas o algas, tienen la capacidad de ser más productivos con concentraciones en el aire de CO2 muy superiores a la actual1, probablemente sea una consecuencia de la evolución en atmósferas con notablemente mayores concentraciones del gas carbónico. Sería esperable que con concentraciones más elevadas la fijación aumentara, lo que no significa que con ello se contrarreste  el incremento de las actuales emisiones.

Un efecto químico muy comentado es que el dióxido de carbono en el agua produce un ácido débil. De aquí se ha extraído la consecuencia ambiental de la acidificación del agua de los mares. Veamos qué sentido tiene esta afirmación.

Para empezar, el fenómeno de acidificación por ácido carbónico se produce de forma localizada alrededor a las raíces de las plantas. Ya que las raíces al respirar emiten  dióxido de carbono en un medio que tiene su propia atmósfera, se incrementa la concentración porque el mismo flujo en el interior del material geológico del agua impide la natural difusión del gas a la atmósfera como observamos en el refresco (aunque la formación de burbujas se debe aquí al cambio de presión).  Sin embargo en ningún caso produce la acidificación del suelo, al menos no es esta la causa del bajo pH de algunos suelos forestales que en ciertos casos limita el desarrollo del bosque, que está relacionado con el lavado de los cationes (como el calcio o magnesio) en condiciones de elevada materia orgánica de descomposición lenta (relación elevada C/N o/y bajas temperaturas). Tampoco el ácido carbónico tiene incidencia directa en la acidificación de las aguas, lo que se produce a un nivel macroscópico son los fenómenos kársticos, en realidad lo que se observa es un proceso continuo de equilibrio entre la disolución y precipitación, la primera ocurre en el suelo forestal y la segunda en cavidades o fuentes. Muy al contrario, diversos gases contaminantes como los óxidos de nitrógeno y de azufre procedentes de la quema de combustibles, sí que son responsables de la acidificación del agua, siendo la más brutal por contaminación de las aguas en los entornos mineros en los que se produce la meteorización y posterior drenaje de sulfuros como el  Río Tinto en Huelva, en este caso estamos hablando de un ácido tan fuerte como el sulfúrico.

En definitiva, el papel del ácido carbónico en el suelo es muy importante como generador de los fenómenos de disolución de rocas carbonatadas, pero igualmente ayudan en la mineralización de todo tipo de rocas en la llamada rizosfera, que es el microambiente creado alrededor de las raicillas, muy beneficiosa ya que la disponibilidad para absorber ciertos iones como los fosfatos o el hierro depende del ph, siendo mejores con un pH ligeramente ácido,  importante en la mayoría de los suelos y fundamental en los que tienen reacción básica como los calizos.

Imagen de Wikicommons


Una cuestión emergente es la acidificación de los océanos. Aclaremos esto pues algunas consecuencias físicas le pueden dejar perplejo. Así, a veces se escucha  hacer una correlación histórica entre el incremento del contenido CO2 en la atmósfera y la temperatura, en tanto que la disolución del dióxido de carbono disminuye con la temperatura (baja de 2,5 g/L a 10º C a  1,45 g/L a 25ºC); un calentamiento del planeta no incrementará el CO2 disuelto en los mares, al contrario, los océanos emitirán parte del gas carbónico en disolución  a la atmósfera.  Entonces, se dice en relación con los calentamientos históricos, contrariamente al CC, sería el calentamiento el responsable del incremento de CO2 atmosférico.

Entendamos que el fenómeno por el que se produce la acidificación no es simplemente por la difusión del dióxido de carbono de la atmósfera en el agua. Es algo más complejo y es por lo que se dice que los océanos son sumideros del dióxido de carbono.

La difusión del CO2 atmosférico es rápida gracias su inmediata solubilidad en el agua uniéndose a las moléculas de agua por el fenómeno de adsorción. Más lentamente se produce el proceso de formación de ácido y su ionización a iones carbonato y bicarbonato.

Los químicos disueltos hacen que el agua de mar actúe como un tampón de pH; es decir, el agua de mar tiende a resistir cambios en el pH.

 

La ecuación del sistema de tampón de carbonato

 

CO2

+

H2 O

↔

HCO3

↔

H+

+

HCO3

↔

2H+

+

CO32-

Dióxido de carbono

 

agua

 

Ácido  carbónico

 

ion  hidrógeno

 

Ionbicarbonato

 

2 iones hidrógeno

 

Ion

carbonato

 

Esta ecuación muestra que el dióxido de carbono se disuelve en agua de mar y forma ácido carbónico, un ácido débil. La mayor parte del ácido carbónico se separa normalmente y forma iones de hidrógeno, iones de bicarbonato, e iones de carbonato, un componente importante de las conchas de organismos marinos (CaCO3). El ácido carbónico, los iones de bicarbonato, y los iones de carbonato están todos presentes normalmente en el agua marina, aunque no en las mismas concentraciones (aproximadamente el 87% del carbón inorgánico es bicarbonato, alrededor del 12% es carbonato, y el ácido carbónico y el dióxido de carbono combinados son alrededor del 1%). Cuando estos químicos se encuentran en dosis equilibradas, el pH del agua de mar es de más o menos 8,1 – 8,3 (ligeramente básico). El aumento del dióxido de carbono disuelto produce un aumento en los iones de hidrógeno y un descenso del pH del océano. Pero el cambio del pH en el agua de mar es menor que si la misma cantidad de dióxido de carbono se disolviera en agua dulce porque el sistema de amortiguación del carbonato en agua de mar elimina algunos de los iones de hidrógeno agregados en la solución. Además de las reacciones descritas en la ecuación del sistema tampón de carbonato, también ocurren otras reacciones entre el dióxido de carbono, el ácido carbónico, los iones bicarbonato y los iones carbonato. Una de estas otras reacciones ocurre entre el dióxido de carbono, el agua, y los iones carbonato:

 

 

CO2

+

H2 O

+

CO32-

 ↔

2HCO3-

Dióxido de  carbono

 

agua

 

Ion carbonato

 

2 iones

bicarbonato

 

Por lo tanto, la adición de dióxido de carbono al sistema marino puede también causar una disminución en los iones carbonato; y los iones carbonato son esenciales para el proceso de calcificación a través del cual muchos organismos producen conchas y otras estructuras esqueléticas (Fuente: NOAA Ocean Exploration).

Hacer una correcta valoración de la dinámica natural del CO2 es bastante complejo por la presencia de sinergias. Esto es, la misma elevación de la temperatura modifica la actividad de los organismos y por consiguiente las reacciones químicas, variando el pH y la capacidad de fijación del CO2 por los organismos. 

Diagrama del balance energético (Fuente Wikicommons)


Pasemos ya a la consecuencia indirecta del incremento del CO2 en la atmósfera, que es una mayor retención del calor2 que produce la radiación solar sobre la superficie terrestre. Como modelo teórico esto conduce a una elevación de la  temperatura de la Tierra, pero el conocimiento del efecto sobre los climas presenta mucha incertidumbre3. En realidad esto es así en un modelo cerrado o de laboratorio. Deberíamos de tener claro que,  aunque la subida de 1,15 grados en 170 años es una clara señal de una alteración climática para la ciencia, no se ha de corresponder necesariamente para los distintos habitantes de este planeta en  una notable significación para su realidad física4.  Para el común de los seres humanos el CC es una información que se nos transmite desde las autoridades que habla del futuro lejano. Realmente, los complejos modelos que simulan la atmósfera no van a predecir el “nuevo clima” de un lugar para dentro de 10 años, menos para 50 o a un siglo vista.


 Así por ejemplo, los modelos predecían un otoño de 2023 más húmedo de lo normal en España, especialmente en Cataluña, siendo así que no acertaron y Cataluña sigue inmersa en la peor sequía que se recuerda5. 



Definiendo el clima

Los primeros trabajos los realizaron los geógrafos y posteriormente intentaron precisar más los ecólogos (biogeografía) partiendo de la presencia de determinados biomas y estableciendo una correlación con las características del medio físico que determinaban su presencia. Por tanto, el origen está en un proceso descriptivo, principalmente de la vegetación de grandes regiones; pero, llegado al punto de delimitar con precisión áreas más pequeñas se define un rango mediante índices climáticos.

Es de destacar que estos biomas y sus respectivos climas son consecuencias de fenómenos globales. Luego, es cierto que todos los biomas y climas del planeta están relacionados.

Durante la segunda mitad del siglo XX aparecen grandes avances en la meteorología, impulsada fuertemente por las tecnologías más exclusivas derivadas de las necesidades de control del espacio físico dentro del contexto de la guerra fría. Potentes ordenadores que recogen millones de datos climáticos crean modelos matemáticos que permiten predecir los cambios del tiempo en plazo de varios días con una certidumbre relativamente alta dependiendo de si estamos abarcando horas, bajando al trasladarnos a unos días. Ni que decir tiene que una previsión a un mes, no es posible.

Actualmente los climatólogos (a diferencia de geógrafos y ecólogos) no definen el clima como un ente geográfico, sino como un promedio matemático. Esto implica un periodo base, que la Organización Meteorológica Mundial estableció solamente en  30 años, simplemente porque no tenían más de 30 años de datos cuando se establece. A partir de aquí, se define un horquilla, en la que entran los  valores normales  (los que quedan fuera son anómalos). Tengamos pues presente el alejamiento del mundo físico  de este ente matemático que permite definir conceptos tales como es el clima de un lugar puntual o el clima global,  alejados del  original del clima asociado a una ecorregión.

La referencia del CC es básicamente la temperatura media global que no tiene sentido físico, la Tierra no está en equilibrio termodinámico,  el resultado es un promedio de los datos de las estaciones meteorológicas. La calidad actual de estos datos contrasta con décadas pasadas, pues no es hasta los años 80 que se usan satélites meteorológicos y no es hasta mediados de siglo que se generaliza el  uso de los globos sonda. Más atrás, los datos presentan sesgos de diferentes tipos, desde la forma de tomar la medida, la precisión de los aparatos, la forma de reajustar los errores y la aparición de las islas de calor entorno a las estaciones, especialmente las más antiguas absorbidas por entornos urbanos que cuentan con las series más largas de datos. Pero cuando nos adentramos al comienzo de la era industrial ni siquiera contamos con estos datos y por eso se usan indicadores de todo tipo convertidos en datos (proxy data).

Con todos estos datos históricos se crea una gráfica ascendente para la temperatura media del globo desde 1850, pareja al incremento en la concentración de CO2 que no parece casual. Tengamos en cuenta que este año señalado como inicio de la era industrial, es el que marca el final de la Pequeña Edad de Hielo, definido formalmente como un “periodo frio”.

 

Entendiendo la dinámica del clima

Predecir el comportamiento del clima es un proceso científico muy complejo. Las primeras ecuaciones destinadas a la predicción meteorológica las desarrolló el matemático Lorenz, descubriendo en la dinámica de estos sistemas no lineales su extraordinaria sensibilidad a los valores iníciales, dando una respuesta caótica6.

Atractor de Lorenz (F Wikicommons)


Podemos comprender que el clima es una imagen compilada de una película del tiempo meteorológico7. Y su cambio es el paso de un instante promedio a otro. La ciencia, para acercarse al conocimiento de la dinámica del clima, crea modelos muy complejos basados en sistemas de ecuaciones que representan la dinámica caótica de la naturaleza. 

Podemos imaginar a físicos o climatólogos afinando sus modelos, haciendo las oportunas correcciones en base a los datos experimentales, con la limitación de una realidad  que no se puede reducir al entorno controlado del laboratorio, en donde los experimentos son rigurosos y da determinadas garantías de reproducibilidad. Nada más lejos del escenario imprevisible del IPCC, por su dependencia política y de los  demás eventos sociales. ¿Alguien puede predecir hacía dónde se dirigen las sociedades humanas? ¿Son creíbles los planes de sustitución de las fuentes energéticas?8 No resulta serio hablar de predicciones. En todo caso, son proyecciones conforme al modelo, que son una ilusión dado que introducen valoraciones políticas o sociales.

  Captura informe IPCC 2017



Lo que está ocurriendo es que estas proyecciones dependientes de la voluntad política, son presentadas por las autoridades como predicciones catastróficas. Me parece que además de una manipulación es inmoral.

El cambio de paradigma de las ciencias de la naturaleza se pone en evidencia con el CC, desde el mismo momento en que se introduce el peso de la actividad antrópica, el fenómeno físico se socializa y escapa a la demostración experimental. Ahora el futuro del clima es una valoración ideológica.

Como vemos,  el fenómeno físico ha pasado a un segundo plano, el cambio del clima global es algo supeditado al devenir de las sociedades humanas.  Por otro lado, dentro de la significancia ecológica del asunto, conviene recordar que durante las últimas décadas del siglo XX algunos ecólogos advertían que se estaba perdiendo la visión holística en los trabajos ecológicos9. Esto es, se hacía imposible el conocimiento de los fenómenos globales, en su complejidad, que ha venido a cubrirse por los estudios del CC reducidos a fenómenos físicos de la dinámica de fluidos y la termodinámica, lo que dista mucho de considerarse una perspectiva ecológica. Por analogía, la enfermedad es mucho más que la fiebre, ésta es solamente un  síntoma de algunos gravísimos problemas que apenas aparecieron sobre el planeta y ya amenazan nuestra salud y a todos los ecosistemas naturales. Singularmente nuevas sustancias de síntesis que van desde biocidas a plásticos, tóxicos que están afectando a todos los organismos vivos, han entrado en la cadena trófica de todos los ecosistemas terrestres y están en nuestros alimentos.

Por otro lado, una valoración social o económica negativa del efecto del CC resulta muy arriesgada, pues la mayor parte de las tierras emergidas de nuestro planeta están en zonas frías del hemisferio norte. La valoración correcta de las medidas que deban tomarse en cada país, o en Europa, han de ponderar correctamente el esfuerzo, centrado en hacernos resilientes frente al cambio del clima. Esto supone priorizar  medidas con efecto directo sobre el territorio, a diferencia de la descarbonización global.

Seamos prácticos y racionales. Un esfuerzo tan patético como inútil  para solucionar un problema global resta capacidad para tomar las medidas útiles locales. Por ejemplo, pasa cuando se toman medidas (prácticas o inútiles) para evitar la subida del mar en todo el planeta, mientras que nuestras administraciones no toman las necesarias para evitar las consecuencias de este problema en nuestras costas. De igual modo podríamos hablar de las temperaturas o la sequía.

 

Conclusión:

Los climatólogos trabajan con modelos que presentan una notable incertidumbre10, lo que ha dado pie a que dentro del rango de predicciones frecuentemente sean difundidas las más extremas  por la tendencia morbosa y sensacionalista de la prensa. Actualmente el IPCC introduce valoraciones sociales (y por tanto ideológicas) en estos modelos físicos haciendo que sus proyecciones sean totalmente impredecibles como lo pueda ser el futuro económico, siendo esta creación el ente llamado CC que además es presentado como una emergencia que requiere de actuaciones urgentes11. Este trasfondo está ocultando la realidad al pueblo soberano,  puesto que le resta su capacidad de decidir por disponer de conocimiento viciado, y da pie a la imposición de  políticas entorno a un supuesto consenso con fuerte calado  económico y social que supedita el posterior trabajo científico.

 

NOTAS

1.-  En agricultura de alto rendimiento se llega a aditar gas carbónico en la atmósfera cerrada del invernadero para incrementar el crecimiento del cultivo. Aunque no solamente pueden  beneficiarse variedades productivas, prueba de que es algo general en todo tipo de plantas, incluso las acuáticas, es el uso común de difusores de gas CO2 entre los aficionados a la acuariofilia, el incremento del gas disuelto en el agua es un requisito para  alcanzar la lozanía del acuario muy plantado.

2.- La vida en la Tierra es posible, entre otras cosas, porque hay una retención del calor que genera la radiación solar. Esto es especialmente importante durante la noche, cuando la zona no iluminada de la Tierra pierde calor al espacio,  y el agua, que actúa de acumulador, libera ese calor.  Tenemos  también la retención de la radiación infrarroja (calor) que desprende la superficie terrestre, por ciertos gases de efecto invernadero,  como el CO2, aunque nuevamente el mayor responsable del calentamiento es el vapor de agua. Obviamente la contaminación ha incrementado la concentración de partículas, aerosoles y gases varios que modifican la retención de calor en  la atmósfera.  A principios del siglo pasado se temió que las partículas (hollín) pudieran crear cierta opacidad y un enfriamiento, actualmente se muestra más interés en entender el papel de los aerosoles, es una asunto a debate.

Los datos de concentración de gas CO2 en la atmósfera desde que se miden directamente (por ejemplo la serie de datos de la NOAA del observatorio de Mauna Loa en Hawaii) son poco cuestionables. El resto de los datos históricos se obtienen por métodos indirectos (proxy data)  como el análisis de las burbujas de aire contenido en el hielo, fiable para calibrar la concentración del CO2 atmosférico para grandes periodos remotos, más dudoso en  periodos tan cortos y recientes como décadas del siglo XIX.

3.-  ¿Cómo es posible determinar la temperatura media del planeta? ¿Dónde ponemos el termómetro? Estamos ante datos estadísticos tratados, los datos reales se concentran en unas relativamente pocas estaciones en los lugares de la Tierra más desarrollado del hemisferio norte, el resto se valora de forma indirecta.  Si tenemos en cuenta que el incremento evaluado de la temperatura media global según la NASA sería de 1,15º C desde 1880, esta tendencia al calentamiento resulta una valoración ecológica muy significativa. Pero si los planteamos como una progresión de la temperatura, supone incrementos lineales de 7,7 milésimas de grado al año, poco significativo en términos estadísticos dada la precisión de las mediciones antiguas (medio grado centígrado generalmente). Por tanto, tiene poco sentido una correlación lineal con el incremento del CO2, algo que tampoco sería esperable a más largo plazo dadas las sinergias en ecología, solamente se puede deducir que se observa una tendencia a aumentar la temperatura media global.

Estos pequeños incrementos de la media son muy sensibles a la calidad de los datos de partida. Por eso es importante tener en cuenta que las series de datos climáticos de las estaciones principales (aquellas más antiguas) están alterados por la isla de calor urbana generada en el último siglo y más en los últimos 50 años por la conurbanización. Entonces los datos históricos de una determinada estación no son comparables sin una corrección que tiene el riesgo de introducir un sesgo, intencionadamente o no, para adaptarlo a lo buscado como es conocido que parece que pasó en el caso de los datos que condujeron a Mendel a las leyes de la genética.

4.- Un incremento de 1,15º C en 170 años no nos dice nada que podamos entender como experiencia, como sí lo es el recuerdo de una buena otoñada para el pastor, o aquel invierno tan frio y seco que lo recuerda el agricultor pues perdió la cosecha de cereal. Estos recuerdos son datos extremos de “el tiempo” que  crecen con el tamaño de la muestra; mientras que quedan ocultos en el valor estadístico, pues es una homogeneización de estos datos.

5.-  En la web “el tiempo.es” se hacía una predicción en un artículo “¿Cómo será el otoño 2023 en España? Más cálido de lo normal y con algo más de lluvia.” Por Mar Gómez, 29 de agosto de 2023. En el mapa mostraban una previsión de  normalidad para el sur y suroeste,  y más lluvioso de lo normal para el norte y este. Por tanto la previsión era de un otoño más húmedo de lo normal en Cataluña. Una predicción así, a tan largo plazo y fuera de estación era muy arriesgada, de hecho la misma climatóloga hizo otra el 2/10/23 en que se cambiaba en gran medida la situación, trasladando el incremento de lluvias a la mitad oeste.

Un inciso. El asunto del CC nos lleva una y otra vez al mismo punto de partida que es la política y su simplificación de fenómenos extraordinariamente complejos. Que llueva o no es un fenómeno físico; pero no se confunda,   la sequía actual es una consecuencia de la planificación hidrológica, de la misma forma que el déficit económico lo es de la política económica. Entonces, recuerden como a raíz del conflicto de Ucrania se encareció mucho la electricidad y esto motivó a las empresas energéticas a aprovechar la coyuntura  con el desembalse de las hidroeléctricas, con el apoyo del gobierno, último responsable de la planificación  hidrológica, energética y ambiental: precisamente,  porque la energía hidroeléctrica se prima por ser energía renovable. Esta confluencia es tan poderosa que casi todo lo que encontrarán en una búsqueda por internet que relacione sequía y energía hidroeléctrica es preocupación y lamento no por el agua perdida, sino por no seguir desaguando.

¿Objetivos de los ODS? Turbinar el agua embalsada y eliminar presas. Tal vez por eso la Ley de Economía Circular de Andalucía en su art. 62, en los apartados 6 y 7 se prioriza la inversión, construcción y uso del agua de las desaladoras, convencidos por una legislación europea que no comprende esta locura de hacer obras que impiden a las aguas correr libremente en un país de sequía recurrente.  ¿Planificación, resiliencia, prevención...en serio?

Si sustituimos el agua embalsada por agua desalada. No tendremos ningún beneficio, salvo la disponibilidad ilimitada del agua de mar. Las principales consecuencias negativas serian el mayor consumo de energía eléctrica, incremento de la salinidad del mar en la costa, pérdida en la laminación de avenidas, pérdida en la producción  energía hidroeléctrica y pérdida de caudales ecológicos en periodo seco.

6.- El descubrimiento de la dinámica caótica del modelo fue causal, al redondear los datos de partida en la simulación por ordenador. Para explicarlo más gráficamente, Lorenz creó el mito del efecto mariposa, algo así como que el aleteo de una mariposa en alguna parte del planeta podría desencadenar un huracán en Texas. La consecuencia de este descubrimiento, es que era imposible predecir el tiempo a unos  pocos días vista, un instante dentro de la dinámica, sin embargo el sistema  cae hacia un lugar (un espacio más bien) que es el atractor extraño (que gráficamente tiene forma de mariposa). Es así como se salva la aparente contradicción de que sea imposible determinar con precisión la dinámica a corto plazo (el tiempo meteorológico), y nos atrevamos a proyectar el clima futuro dentro del amplio rango de incertidumbre en el atractor.

Conviene no olvidar en ningún momento que estos modelos son una simplificación de la naturaleza real. En la divulgación, intencionadamente o no, se incurre en el error de dar igual valor a la simulación de un modelo numérico que a los resultados de un experimento basado en observaciones. Precisamente son las observaciones actuales y las futuras las que irán corrigiendo el modelo, pero seguirá sin haber certeza. Por eso ha de entenderse que no se puede predecir una determinada reducción de la lluvia o un incremento en las temperaturas para un lugar dado, solamente lo que los modelos dicen entorno a un escenario conforme a los conocimientos actuales. Esta forma es muy parecida a los modelos económicos, que no predicen el futuro,  más bien sirven para explicar el pasado.

7.- Todo el mundo entiende el alejamiento de la realidad que producen los resultados estadísticos, que depende de cómo se modelan los datos. «Los datos hacen los modelos globales, pero los modelos de los datos también hacen los datos, pues no hay datos en bruto y los registros climáticos son periódicamente reanalizados mediante diversas técnicas (data assimilation, analysis, reanalysis). La carga teórica de la observación es uno de los tópicos de la filosofía de la ciencia más presentes en las ciencias del cambio climático: “there is no such thing as an observation separate from modeling” (Edwards 2010 352).

8.- El voluntarismo político solamente puede conducir al fracaso si no va avalado por estudios serios. En este caso resulta muy ingenuo creer que alguna vez se cumplirán los compromisos de las cumbres del clima. La voluntad política no basta ni para modificar el escenario local, como fue el intento de potenciar los huertos solares en apoca del presidente Zapatero que llevaron a la ruina a muchos particulares y a un descuadre importante de los fondos públicos que aun estamos pagando.  En todo caso el dilema de la actuación o no del Estado en las energéticas es falso, ¿piensan ustedes que las centrales nucleares e hidroeléctricas nos las regalaron?

https://www.elimparcial.es/noticia/60995/sociedad/denuncian-el-fraude-de-huertos-solares-que-generan-energia-de-noche.html

https://www.elmundo.es/mundodinero/2010/04/12/economia/1271063308.html

https://www.libertaddigital.com/economia/el-desastre-solar-de-zapatero-agricultores-espanoles-arruinados-y-fabricantes-chinos-enriquecidos-1276404879/

 

9.- La ecología nace como una ciencia de síntesis que pretendía tener la necesaria visión de conjunto, aunque por  su complejidad fue perdiéndola en los avances de los estudios   más especializados, siendo uno de los últimos exponentes de la ecología holística el español Ramón Margalef.

10.- El progresivo alejamiento de la física matemática de lo experimental hace que poco menos que tengamos que decidir entre ser escéptico o creyente. Ortega llegó a decir que hasta la teoría de la relatividad  cualquier filósofo  podía llegar a entender la física. Posteriormente sería el propio Einstein el que se mostrará escéptico acerca de la mecánica cuántica (“Dios no juega a los dados”). ¿Qué hubieran pensado ambos intelectuales sobre predecir el clima del futuro con grandes ordenadores que trabajan con datos estadísticos?

Aparte de la incertidumbre de los modelos matemáticos de dinámicas del caos, hay otras identificadas:

·         Insuficiente valoración de la radiación solar, o de procesos naturales impredecibles y no lineales,  como el vulcanismo,  una eventual interrupción de la circulación termohalina en el Atlántico Norte, la liberación del clatrato de metano de los fondos oceánicos y diferentes sinergias ecológicas.

·         Comprensión limitada de otros fenómenos antrópicos cuyos efectos no son por ahora tan  bien conocidos. Principalmente el forzamiento debido a los aerosoles, también algunos autores señalan  el calor generado por la urbanización de los continentes o por los cambios en el uso del suelo (Kalnay & Cai 2003).

·         Incertidumbre programada. Además de la incertidumbre sistémica del modelo físico aparece la necesaria integración de modelos económicos o lo que se quiera entender como implementación de  “políticas de lucha”. Esto hace que la previsión futura del comportamiento del clima, sea no solamente imposible de conocer, sino que forma parte del voluntarismo político.

 

11.- Tengo la sensación de haber vivido algo así con la pandemia del COVID-19. La tentación del gobernante de usar a su beneficio la situación de excepción y hacer algo de ella permanente con  la llamada  “nueva normalidad”. El CC puede convertirse en una eterna situación de excepción que excluya el debate tradicional entre políticas de izquierda y derechas.

 

Bibliografía:

 

Edwards, Paul N. A Vast Machine. Computer Models, Climate Data, and the Politics of Global Warming. Massachusetts: MIT Press, 2010.

Kalnay, Eugenia y Ming Cai. “Impact of Urbanization and Land-Use Change on Climate”. Nature 423 (2003): 528-531. <10.1038/nature01675>

Madrid Casado, Carlos M. “Filosofía de la ciencia del cambio climático: modelos, problemas e incertidumbres”. Revista Colombiana de Filosofía de la Ciencia 20.41 (2020): 201-234. https://doi.org/10.18270/rcfc.v20i41.3193

Margalef, R. (1977) Ecología. 2ª edición, Ediciones Omega, S.A., Barcelona.

Strahler, A. N y A. H. Strahler (2000): Geografía física, Barcelona, Omega, 636 pp.

EL HIDRÓGENO VERDE CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL

    Es una obviedad que nuestra realidad tiene el sentido físico de lo tangible, aquí y ahora. Por eso las ciencias físicas presentan limi...